Un Pueblo para su Gente y una Gente para su Pueblo. La Villa de La Orotava es más que un sentimiento. Blog siempre en aguerrida libertad en defensa de la Nación villera.
El próximo sábado, entre las 11 y
13 H en el entorno de San Francisco, el Colectivo Cultural la Escalera volverá a
celebrar la recreación histórica “Entre recuerdos de nuestro ayer.
Llevan algunos días publicitándose
este acto por parte del Colectivo, miembros y Ayuntamiento. Que nadie diga luego
que no se enteró, pues publicitado, y bastante, está.
La imagen que acompaña este escrito
es la imagen anunciadora de dicho evento. Un bonito fotomontaje que algunas
fotos de mi autoría lleva.
Este año, por cuestiones
personales, que nada tiene que ver con la Organización del mismo, este blog no
podrá estar presente. Me queda una pena enorme el no participar, pero las
coyunturas mandan.
Desde 100 x 100 villeros de La
Orotava les deseo que todo salga a pedir de boca y que la Villa de La Orotava
vuelva a vivir una jornada histórica llena de recuerdos y emociones.
En el enlace de abajo los llevará
a mis impresiones de la primera edición del año pasado y el vídeo que realicé.
Mis mejores sentimientos para con
tod@s y hasta que el destino nos vuelva a cruzar.
El pasado sábado se celebró en el
entorno de San Francisco una bonita recreación basada en el año 1953 por parte
del Colectivo Cultural la Escalera.
Ni que decir que fue un éxito de
participación y asistencia de público.
Pasados unos días, y tras haber
publicado mi humilde trabajo fotográfico y fílmico, quiero hacer una valoración
del mismo.
Como era de esperar fue un triunfo.
Nada inimaginable estando detrás el Colectivo Cultural la Escalera. Una vez más
demuestran su valía y buen hacer en este tipo de eventos culturales.
Y no lo escribo por quedar bien.
Lo escribo desde quien lo ha vivido en primera persona y ha visto pergeñarse a
fuego lento todo este proyecto que nació bajo “Vamos a la acequia” hasta
fructificar en “Entre recuerdos de nuestro ayer”.
Han sido muchísimas horas de documentación,
preparación, escribir guiones, ensayos y reuniones. De buscar ropas, enseres,
menajes y lo qué hiciera falta para contextualizar lo más posible la ficción a
la realidad de aquella época. Esto no ha salido de un día para otro. Al
contrario, ha llevado su tiempo y trabajo. Tiempo y trabajo desinteresado que
hemos dado muchísimas personas para que saliera todo adelante.
Felicitar a Miguelina y todo su
equipo porque desde el primer momento han sido inquebrantables y con la mayor
ilusión han tirado para adelante para que esto llegara a buen puerto. Miguelina
ha sabido rodearse de las mejores personas para ello, y como siempre digo, el
grupo de teatro del CCLE nada tiene que envidiar a un grupo de teatro
profesional.
Aparte de que tienen un sello aún
muy superior que es la calidad humana de quienes componen este grupo de teatro.
Calidad humana extrapolable a la totalidad del conjunto de personas que forman
en Colectivo Cultural la Escalera. A mi siempre me han dispensado un trato de
lo más amable sin yo pertenecer al mismo. Yo sólo soy un villero más que no
representa a nada ni a nadie. Pero siempre en su sede me han abierto las
puertas y me han acogido como uno más dentro del Colectivo. Y eso es de agradecer.
Este blog le debe muchísimo material
publicado y en archivos gracias a ellos. Pero lo más importante es lo mucho que
he aprendido con sus proyectos y las amistades que me llevo de los mismos. Eso
para mi es lo que con más valor atesoro.
Grupo que se ha hecho conocido
gracias a los vídeos que 100 x 100 villeros de La Orotava ha ido publicando
desde aquel ya lejano Noviembre de 2021. ¿Quién no conoce ya a Fefa y Maruca, a
las lengüinas de Carmen y Gervasia, a la activa Consuelo, la prudente doña Sara
y a la tranquila Domitila? ¿O quién no sabe ya de las andanzas de Celedonio y
de todo un caballero como es su hijo Francisquito?
A este magnífico grupo humano e
interpretativo se han unido en esta ocasión especial unos personajes que han
aportado frescura y dinamismo como han sido el padre Crescencio (Machín González),
Bonifacio el loco (Luisi), Silvestre (no necesita presentación), Hilario el
afilador, Carmen Lola, las señoras de abolengo interpretadas por Marta y su
hermana, los galanes Federico y Saturnino, y un personaje que dejó a todo el
mundo deslumbrado como ha sido Esperanza (Lali).
Todos estos personajes nombrados,
más los restantes, aportaron unas interpretaciones magníficas y que fueron
columna básica de que esto fuera un éxito. Sin ser actores profesionales
desplegaron unas dotes interpretativas que ya quisieran muchos grupos y
colectivos poder contar con ell@s.
Para el recuerdo nos van a quedar
el padre Crescencio y Bonifacio el loco, pero como dije más arriba hay una
interpretación que causó honda impresión como fue Esperanza.
Lali se metió de lleno en el
papel y al leer aquella noticia (ficticia) del año 1953 lo hizo con un
sentimiento, un tono de voz y una finura verbal en su lectura que impresionó a
todos los presentes. Le puso tanto sentimiento y énfasis que parecía que
habíamos retrocedido en el tiempo y ella estaba viviendo en carnes propias
aquella noticia donde estaba implicado su marido (Modesto).
Loable interpretación que dio pie
a que Gervasia (Miguelina) relatara una historia verídica sucedida en La Orotava
a un familiar de Tomás (su esposo).
Una vez más se ve el buen hacer
de Miguelina en buscar a personajes y asignarles el papel más conveniente.
Todas estas historias las pueden ver en el vídeo a mi canal de YouTube que dejó al final de este escrito o algunos fragmentos en mi perfil de TikTok.
En líneas generales yo he salido
muy contento y feliz porque al CCLE le haya salido todo a pedir de boca y se
convirtiera en esa simbiosis pueblo-actores-público. Creo que estas cosas son
muy importantes realizarlas y acercar a un público de todas las edades al
mismo. Porque si algo ha caracterizado este proyecto es que aúna a cuatro
generaciones de viller@s para que unos recuerden y otros aprendan. Y esas
dimensiones van mucho más allá de una obra de teatro. Eso son dimensiones que
hacen un bien al pueblo, sobre todo a la gente joven para que aprendan como era
la vida hasta hace unas pocas décadas y que sepan valorar lo que ahora tienen
gracias a aquellas generaciones de hierro.
Ya lo afirmé en otros escritos e
incido de nuevo. Aquellas generaciones de hierro a las que pertenecen doña
Meca, doña Milagros y doña Candelaria son la última gran generación que ha dado
este país. Las posteriores, gracias al trabajo y esfuerzo de personas como
ellas y a unas condiciones nacionales distintas y más propicias, pudieron vivir
mejor. Triste y peligrosamente parece que estamos involucionando a tener que
volver a ese tiempo de dureza. También en este aspecto debemos extraer un
profundo análisis y reflexión en base a esta ficción y ver si es extrapolable a
la actual realidad que vivimos.
Yo me siento como villero muy
orgulloso de estas cosas y el buen ambiente en el que se desarrollan. Aquí no
ha tenido cabida lo soez, lo mediocre, la ignorancia y tantas cosas que hoy en
día parece que caracterizan ciertos eventos culturales. Y esto para mi es muy
importante y hay que apoyarlo.
A título más personal me queda
una sensación de alegría, pero a la vez algo agridulce y de auto enfado. Por un
lado 100 x 100 villeros de La Orotava ha vuelto a aportar su humilde e
insignificante granito de arena intentando poder aportar algo. Yo no gano nada
con esto: Total por mi trabajo 00,00 € (pero muy contento por ello). Porque
esto no se hace por dinero, sino por sentimientos. Por lo tanto, sobra el
concepto dinero. Y soy consciente de que estoy a pérdidas. Pero donde falta,
que ni lo quiero, el dinero, sobra el patriotismo villero. Y punto, porque las
alegrías que me dan a mi estas cosas no hay dinero para pagármelas. Raza, pueblo,
honor, lealtad y tradición.
Y ya no digamos el ver al público
entregado en las calles embriagado por la sana borrachera de la nostalgia y los
recuerdos. Ese nexo invisible que se forma entre actores y espectadores y que
conlleva que un acto como este tenga magia propia. Esencia villera en su más
refinado aroma. ¿Con qué palabras puedo yo expresar cuando un pueblo vibra
desde lo más profundo de su sociedad basáltica ante la emoción suscitada del
momento?
Esas sonrisas y miradas cómplices.
Esas interactuaciones espontaneas que se forman y que dan lugar a anécdotas e
invocar historias verídicas del pasado. Los sentimientos y añoranzas que
eclosionan a flor de piel. Eso todo lo consiguen este tipo de actos. Yo, como
villero, sólo puedo sentirme orgulloso y agradecido ante las personas que
pergeñan proyectos como este y los llevan a buen puerto.
En lo personal y más íntimo sí que tengo la sensación acre,
porque hice un pequeño cameo teatral, iba caracterizado como fotógrafo de
aquella época, que sinceramente no me ha gustado cómo salió. Para estas cosas
hay que tener una personalidad y desparpajo que yo no poseo. Pero me quisieron
integrar en la obra como fotógrafo de antaño y desde mi punto de vista lo creí
igualmente conveniente. Yo esto no lo hacía desde mi época de estudiante y
sinceramente no va conmigo. Incluso lo pasé algo incomodo y mal en algunos
momentos, por el vestuario y mi cameo. Yo
prefiero estar detrás de la cámara.
Por cierto, engañé a todo el
mundo con mi flash casero hecho con objetos reciclados. Hasta me preguntaron
varias personas si aún funcionaba.
Pero bueno, anécdotas personales
aparte estoy muy contento del resultado producido en este proyecto. Pero más
que leerme a mi lo mejor es que vean el vídeo. Ya lleva unos días circulando
por las redes sociales, al igual que las fotos, y ver dicho material es la
mejor forma de conocerlo.
Nuevamente mis felicitaciones a
Miguelina y grupo de teatro del CCLE. ¿Cuál será la próxima aventura? Yo no lo
sé, pero seguro que sale todo genial porque el grupo humano que hay detrás de
todo esto es sello de buena gente comprometida con lo que le gusta. Y eso es
sinónimo de calidad.
Y con esto me quedo. Con la
inmensa alegría de que el esfuerzo del CCLE diera nuevamente sus mejores
frutos. Imágenes y recuerdos que ya quedan albergados en nuestros corazones
para recordar lo que fuimos, somos y debemos de ser.
Enhorabuena por esta bonita
jornada que nos hicieron degustar y que ya queda para la historia de la Villa
de La Orotava.