Hace unos días, En mi felicitación por el nuevo Año en el blog, escribía en un párrafo la imagen que hoy traigo.
A mí, que parece ser que nadie me lee, pero luego me lee hasta el tato.
Empezamos el año con la invasión y destitución de Maduro en Venezuela (más que merecida). Indudablemente Putin dejó caer a Maduro.
Amenazas a Cuba. Lo que nos lleva a suponer que Putin también está harto del castrismo.
Tensiones territoriales entre Estados Unidos y Dinamarca por Groenlandia. Nuevamente Rusia aparece aquí por ser estado ribereño fronterizo.
Bombardeos sobre posiciones islámicas en Siria.
Guerra hibrida entre España y Marruecos que deparará en un ataque abierto por parte de Marruecos ante las ambiciones del moro y la enorme debilidad de la actual España. Eso sí, el Papa viene en primavera a ver si estamos tratando bien a la invasión. Como dijo Nostradamus “…la Media Luna cabalgará sobre Roma…” (pero antes sobre la tierra canaria).
Protestas en Irán.
Y los conflictos en Ucrania y Gaza que siguen presentes y activos.
Y porque no sigo nombrando más puntos calientes del plantea como el mar de China, las tensiones entre India y Pakistán o el total derrumbamiento de Europa.
Por si no te enteraste lo vuelvo a repetir. El periodo del 1 de Enero de 2026 al 31 de Diciembre de 2028 va a ser muy convulso a nivel planetario porque unos tienen que allanar y otros combatir la implantación de la Agenda 2030 y el Gobierno mundial.
No me digas ay que miedo. El miedo es inherente a la actual coyuntura. Lo que me tienes que decir es qué vas a hacer más allá de sentarte en la terraza de los bares y las plazas. Porque La Orotava no va a escapar a los tormentos mundiales. Y si no hacemos nada pronto ondeará la bandera alauí donde hoy ondea la villera.
En otros tiempos se hubiera gritado guerra al invasor.
Ahí lo dejo. Seguimos el juego de la geopolítica.
