Un Pueblo para su Gente y una Gente para su Pueblo. La Villa de La Orotava es más que un sentimiento. Blog siempre en aguerrida libertad en defensa de la Nación villera.

martes, 13 de enero de 2026

No me equivoqué.

 


Hace unos días, En mi felicitación por el nuevo Año en el blog, escribía en un párrafo la imagen que hoy traigo.

A mí, que parece ser que nadie me lee, pero luego me lee hasta el tato.

Empezamos el año con la invasión y destitución de Maduro en Venezuela (más que merecida). Indudablemente Putin dejó caer a Maduro.

Amenazas a Cuba. Lo que nos lleva a suponer que Putin también está harto del castrismo.

Tensiones territoriales entre Estados Unidos y Dinamarca por Groenlandia. Nuevamente Rusia aparece aquí por ser estado ribereño fronterizo.

Bombardeos sobre posiciones islámicas en Siria.

Guerra hibrida entre España y Marruecos que deparará en un ataque abierto por parte de Marruecos ante las ambiciones del moro y la enorme debilidad de la actual España. Eso sí, el Papa viene en primavera a ver si estamos tratando bien a la invasión. Como dijo Nostradamus “…la Media Luna cabalgará sobre Roma…” (pero antes sobre la tierra canaria).

Protestas en Irán.

Y los conflictos en Ucrania y Gaza que siguen presentes y activos.

Y porque no sigo nombrando más puntos calientes del plantea como el mar de China, las tensiones entre India y Pakistán o el total derrumbamiento de Europa.

Por si no te enteraste lo vuelvo a repetir. El periodo del 1 de Enero de 2026 al 31 de Diciembre de 2028 va a ser muy convulso a nivel planetario porque unos tienen que allanar y otros combatir la implantación de la Agenda 2030 y el Gobierno mundial.

No me digas ay que miedo. El miedo es inherente a la actual coyuntura. Lo que me tienes que decir es qué vas a hacer más allá de sentarte en la terraza de los bares y las plazas. Porque La Orotava no va a escapar a los tormentos mundiales. Y si no hacemos nada pronto ondeará la bandera alauí donde hoy ondea la villera.

En otros tiempos se hubiera gritado guerra al invasor.

Ahí lo dejo. Seguimos el juego de la geopolítica.